- CONTINUACIÓN -




...Continuación...

...Y ahí estábamos, las dos hincadas en los asientos de las butacas, con un pene en cada boca de dos tipos que se habían parado detrás de nuestras propias butacas, y blandiendo nuestros traseros en espera y deseo de que alguien se nos pegara y nos ensartara.
Para ello tendrían que coincidir y pararse justo detrás de nosotras... Hacer sexo oral a veces imposibilita el ver la calidad de la mercancía que pudiéramos recibir, pero entre lamida, chupada, mamada y lengüetazo, pudimos ver que dos "avezados mancebos", se colocaban sendas protecciones y nos pegaban sus penes a las nalgas mientras sus manos hacían de las suyas por los costados y hasta nuestros sexos, uno erecto y el otro humedecido hasta chorrear...

Era como leer una "Historia de Seducción"... Las dos habíamos encendido las mechas de la "perdición" y logramos ser manoseadas con verdadera ansiedad de tipos que iban desde lo Hetero, hasta lo Bi.
Tener a mi lado a "Afrodita" vestida con ese atuendo me tenía muy excitada y mi gozo por el sexo que estábamos recibiendo iba del lesbianismo a la heterosexualidad, pasando por lo bizarro de esa escena... Yo ya no estaba con mi Eros, ella se movía tan deliciosamente lujuriosa que me hizo imitar sus vaivenes y sus embates, metiéndome a la boca ese pene hasta la garganta al ver que también "ella" lo hacía...
Tuve que sentir el deseo irrefrenable de besarla, lo saqué de su marasmo y le compartí mi saliva en un beso muy lingüístico que deliberadamente nos hacía dejar caer los chorros por nuestras mejillas y mentones... Los tipos que estaban parados frente a nuestras caras nos tomaban de las cabezas y nos jalaban de los pelos para que siguiéramos mamándoles esas vergas que parecían querer vaciarse dentro de nuestras bocas... Y detrás, los otros dos tipos parados que ya nos penetraban, golpeaban sonoramente sus testículos en un concierto sexual extremadamente erótico y delicioso...
Las manos nos eran insuficientes porque teníamos que detenernos del respaldo de las butacas, pero las apartábamos para acariciarnos a nosotras mismas y de repente volver a tomar nuestros penes respectivos para untárnoslos nuevamente en nuestras mejillas, mirarlos, lamerlos y volvérnoslos a engullir hasta las empuñaduras... También nos abrazábamos de las nalgas de nuestros proveedores frontales y hasta íbamos a nuestros sexos para masturbarnos cuando nos los dejaban libres...
De pronto, algo se cuchillearon los de atrás, se salieron de nosotras e intercambiaron posiciones y quien se la metía a Afrodita me la metió a mí, y el que me la metía a mí se la ensartó en su culo... Al ver esa coreografía, los de adelante los emularon y se cambiaron para ofrecernos sus penes en viceversa, es decir, el pene que recibía mi boca se le ofreció a Eros y el que tenía Eros se me puso enfrente, saboreando nuestras salivas que chorreaban a cántaros de cada una de esas vergas bien erectas y duras como dildos, solo que con sabor a carne y semen.

Pero no podía todo aquello ser eterno... La película habría de llegar a su último cuadro y no sabíamos a ciencia cierta si encenderían las luces una vez que el carrete dejara de desenrollar la cinta... A decir verdad, a mí no me hubiera importado, de hecho estábamos siendo vistas por muchos pares de ojos en esa pecaminosa penumbra, que no importaba que un poco de luz nos dejara más al descubierto... Pero la prudencia cabe aún dentro de toda esa lujuriosa escena, así que cuando la película terminó, nos salimos de esa cogedera y las dos nos sentamos, , los tipos espantados se treparon los pantalones y los calzones y también se sentaron hipócritamente como quien se acaba de comer una tajada del pastel que estaba en la mesa, sacando sus celulares fingiendo que nada había pasado...
Los de atrás, los que nos cogían, de plano desaparecieron y mi Eros y yo nos miramos con los rostros de la "inocente travesura" que acabábamos de cometer...
Para nuestra tranquilidad, nunca prendieron las luces y mientras preparaban la siguiente lata de película, nos besamos todavía con la cara llena de miel y saliva... pero sin el premio consabido.

Eros seguía de "transformer" y yo me compuse la ropa un poco, no mucho, porque mi Eros me seguía metiendo mano y dedeando por donde había habido un mazacote minutos antes... Y como las luces nunca se prendieron, mi Eros se me acerca al oído, se hace a un lado el cabello de la peluca y creyendo que me iba a besar la oreja, me dice que me levante y que me siente en él... Sus deseos fueron órdenes gloriosas para mí... Me levanté no solo de la butaca, me levanté la falda, me hice a un lado la panty y me senté en su hermosa y esbelta pinga igualmente resbalosa por la cantidad de miel que le emanaba... Obviamente no obtuvo mucha resistencia, por lo que me entró muy fácilmente... Me di algunos sentones escabrozos (por mis movimientos convulsivos), y como lo quería sentir más... más... Bueno, me salí, y sin la necesidad de lubricar mis dedos, me senté un poco más alejado de él... es decir, le puse el culo en la punta y me la ensarté despacito, ahora sí con más fricción, porque mi Jardín Secreto no ha sido tan explorado...
Me cogió por el culo un buen rato, y aunque los de atrás se volvieron a parar (literalmente), ya no los pelamos y seguimos cogiendo... Para los que acabaran de entrar a la sala, habrán visto a una mujer sentada sobre otra mujer porque éso parecíamos, éso me excitaba mucho, una mujer cogiéndose a otra mujer y en público... Pero no, esa mujer debajo mío era un hombre, un gran hombre transformado en mujer, que se cargaba un gran pene que me partía en dos y me extraía gritos de enorme erotismo y excitación...
Poco nos importó la presencia sexual que nos rodeaba, y a los pobres de atrás no les quedó otra, más que mamársela mutuamente, y el más "hombrecito" ensartársela al otro... Mientras mi amante no solo me cogía, hacíamos el amor en un "trío", digamos, virtual.

Excuso decir que el agotamiento por la acción desenfrenada hizo que en un momento dado, mi gran amante me llenara el interior de mis entrañas con su s galones de semen, como recompensa a aquella noche de placer que aún no hemos podido volver a representar... Tendremos que repetirla, porque a los dos nos gusta recibir el premio extra, nuestras bocas y caras ser bañadas por el semen que de seguro pasó a otras caras y a otras bocas esa vez.







3 Comentarios

Comentarios de los lectores


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1 ) Enviado por: Hypersexual el 30/08/2018 a las 19:06:14

Con todo respeto, me tomé el atrevimiento de darle unos toques a tu relato.

"Al fin Tuve a mi Vecina"

...Era Otoño, mi época preferida. Cuando subía las escaleras rumbo a mi apartamento, venía bajando ella, mi vecina, con su característica seriedad y su buen gusto en el vestir. Llevaba un vestido café, chaqueta y una bufanda de colores. Debo aclarar que ambas somos amas de casa y llevamos mas de 3 años como vecinas...

Pero ese día fue especial pues ella me dijo que quería invitarme un café. Acepté desconcertada, pues no hablaba tanto conmigo. "Cuando deje a los niños en la escuela paso a tu casa". -Contesté. Ella sonrió y dijo: "Te esperaré". -y le dije: "Qué más da, ¿quieres ir con migo?, anda". -Ella contestó: "¡Claro!; por qué no, vamos".

En el camino me contó que su esposo la habia engañado y que estaba triste. -Le dije: "Calma, así son ellos, no hay nadie que no lo haga hoy en día. Hazle lo mismo, en Internet conocerás chicos o chicas, jajaja!". Entonces me dijo: "Sí, hay que probar cosas nuevas... ¿Tú has estado con alguna mujer?". -"¿Yo?". "Claro que no, en realidad solo bromeaba" -Respondí. ..."Pero sí me gustaría probar" -Bromeé. ...Entonces hizo lo que no esperaba, puso su mano en mi pierna y me puso nerviosa... "Hay que hacerlo cómo, ¿en el carro? -le pregunté. "No". Vamos a mi casa" -Respondió.

No sentí ni cómo manejé hasta casa con sus manos acariciando mi entrepierna... Cuando subíamos las escaleras, no me pude contener y le agarré una nalga; se sonrió y dijo: "¡Me calientas!"... Al entrar a su casa me puso contra la puerta y empezó a besarme el cuello mientas sus manos trataban de llegar a mi muy húmeda vagina, y yo ahí, sin poder moverme. Entonces mis manos empezaron a acariciar sus pechos y sus muy redondas nalgas y me sentí muy ardiente; empecé a quitarle la ropa. ...Entonces ya no era ella era yo quien no aguantaba las ganas de tomarla y cogérmela toda.Y así le rompiéndole el vestidito, le agarré los pechos y puse mi boca en su muy mojada vagina. Era como si ya me estuviera esperando... Le metí mi lengua succionando sus jugos y me encantaron sus gemidos pidiendo más. La volteé y le di unas nalgadas, la puse de rodillas e hice que me lamiera la toda la vagina; le agarré los pechos y le dije: "Ahora eres mía, así que date vuelta", y le metí mi lengua en su ano. Gritó tan excitada que mientras le chupaba su ano, mis manos exploraban sus pechos y su vagina hasta que me dio más y más jugos.

Estuvimos haciéndolo casi toda la mañana hasta que acabamos de tan cansadas que estábamos. Lo mejor, es que hice todo lo que miraba en aquellos videos de Lesbianas en Internet y aún sigo cogiendo con mi vecina.



Voloración de la obra: 5

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2 ) Enviado por: Hypersexual el 30/08/2018 a las 19:06:14

Hola Fantaciakles,

Como ya lo comenté, me gustó mucho tu experiencia, y si lo deseas, aunque no soy una eminencia, yo te ayudo un poco en la redacción y la ortografía.

Tal vez tu idioma natal no es el Español, pero con gusto y sin compromiso alguno, me gustaría darte una mano.

Espero recibir tu respuesta... Ya tengo la versión de tu relato con el manejo de la redacción recomendable.

Sinceramente:
Hypersexual.

Voloración de la obra: 4

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3 ) Enviado por: Hypersexual el 21/03/2018 a las 19:06:14

¡Me gustó mucho tu relato mujer!...

Muy corto pero tal y como te llegó a tu puño.
Voy a buscarte más seguido dentro de este rubro que me llena las pupilas... y algo más.

Voloración de la obra: 4

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