HISTORIAS DE SEDUCCIÓN
Float, izquierda

HISTORIAS DE SEDUCCIÓN
Solo para mayores de 18 años


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En lo más Alto del Edificio II



En lo Más Alto del Edificio II

...Al despertar de mi sueño noté que debajo de la sábana tenía yo una enorme erección, tan rígida como la que mostraba mientras veía parejas y parejas teniendo ese sexo oral que despértó mi líbido... Volteé a mi derecha, nada, volteé luego a mi izquierda... y siguió siendo nada, así que me levanté con una sensación enorme de masturbarme.
Pero últimamente masturbarme frente al espejo sigue siendo una situación muy individual y ciertamente al no haber interacción, como que mi ser se revuelve dentro de mí y hace que me llegue otra idea, poco o mucho más real... Los baños de vapor.

Era muy temprano, igualmente estar en los baños de vapor sin al menos un par de ojos aparte de los míos que me viera con las manos en el pene como que tampoco era muy satisfactorio, pero por suerte alguien más habría tenido esas visiones escabrosas y dentro del cuarto único de la nube, mi sueño tomaba forma porque un par de personas estaban dentro... Una de ellas estaba recostada en la banca con una revista húmeda en sus manos, mientras la otra despreocupadamente se daba un regaderazo de agua fría... Parecían, o haber recién llegado o no tener pensamientos sexosos en su mente, o simplemente, tal vez acababan de tener un encuentro muy cercano del primer tipo... Sexo.

Analizando la situación asumí que había llegado yo muy tarde para haber presenciado algo de lo que quería ver o vivir, así que pacientemente me senté en la banca opuesta, me acomodé la sábana rodeando femeninamente mis caderas y esperé pacientemente por alguien más a que llegara...

Media?... Una Hora?... No lo sé pero me fastidié y mi erección empezó a sentir decepción porque no veía ni pasaba nada... pero seguía yo muy excitado y quería acción... Fui al cuarto de los videos en la diminuta TV y barajé los discos para buscar algo que me excitara de nuevo, pero no, nada pasó, me toquetee mi pene y lo único que obtuve fue una tremenda frustración.

El vapor de esos baños ya funcionaba, pero no había más movimiento... Así que para cuando los que encontré al llegar se empezaron a preparar para salir e irse, fue que se me ocurrió lo impensado e impensable... "Tengo que invitar a alguien"... y me vino a la cabeza la única solución a mi turbada desesperación sexual...
...No hay cinito a tan temprana hora de la mañana, pero sí había alguien que tal vez estaría despierto... o despierta...
Fui a mi locker por mi teléfono y lo saqué; las palpitaciones se me aceleraron y marqué el número entelarañado de mi cuñada, de quien no sabía desde hace mucho tiempo... y la encontré; después de cuatro largos timbrazos, su voz adormilada contestó...
-Tere?... -Sí, quién habla?... -Soy yo, te desperté?... -Algo, qué pasa? -Me dijo volviendo a la vida terrenal... -Nada, me quedé sin agua y me vino a la cabeza pedirte si me dejarías darme un duchazo en tu casa... -Hmm. No creo... -Me contestó medio tajante, pero con algo de picardía, y luego siguió... Por qué no vas a tus baños de vapor?... Te gusta mucho ir, no?... -Socarronamente preguntó. Devolviendo a su sarcasmo, rápidamente le dije: -No es mala idea, me acompañas?...
-Pensando en otro rotundo NO, me guardé en silencio... -Jajaja!... -Soltó la carcajada y dijo:... -No dejan entrar a mujeres!... -Te equivocas, volví a tomar aliento y vislumbrando la posibilidad le dije: -La otra vez pregunté y me dijeron que Sí podría ir con mi novia... -De verdad?... -Incrédula me preguntó. ...-Claro, quieres ir?. -Inspiradamente se la solté... -Ahorita no debe haber nadie... Y esperé su respuesta cruzando los dedos de mis piés y manos...
-Es en serio?... -Claro! -subí la intensidad de mi voz al tiempo que mi pene -volvió a cobrar vida y no pude evitar tocarme... -Mentiroso, a ver, ven por mí ...
-OK!... Dame 20 minutos... -y me empecé a vestir desenfrenadamente... Claro que no le dije que ya estaba ahí!

...Para no errarle, advertí al jotón que estaba tras el mostrador limándose las uñas, que regresaría... Se encogió de hombros y me dijo con delgada voz: -Okey.
Seguramente el encargado pensó que me estaba haciendo una puñeta mental, pero cuál fue su asombro, cuando luego de media hora regresé a los baños de vapor, supuestamente "solo para hombres", acompañado de mi cuñada que con remarcada pena apenas podía creer mi audacia, pero se animó.

Ya en los lockers no hay privacía, pero como al Gay de la entrada no le interesan las mujeres, ni se asomó; solo nos dio las sandalias, dos sábanas y una sola llave.
Mis palpitaciones volvieron a cortar mi respiración, mi cuñada se empezó a quitar la ropa con estudiado "pudor" y sin dejarme verla totalmente desnuda, se envolvió en la sábana dejando al descubierto la parte baja de sus piernas y la cabeza hasta donde la sábana terminó poco más arriba de sus escasos senos...

Me desnudé con la velocidad de un rayo, muy agitado y hasta con la premura de meternos a las instalaciones a un costado del pasillo para evitar ser vistos por alguien que fuera a llegar. Nunca había visto a una mujer ahí, a no ser por las que salían en los videos regados junto al televisor, y mi excitación no podía ser más que muuuuy evidente... ¡Qué agallas de mujer!!... Tal vez había pensado lo que en realidad hasta ese momento pasaba... "No habría nadie". Entramos solos y entonces, una vez que cerramos la puerta del vapor, le dí vuelta a la llave para hacer la nube lujuriosamente más espesa.

Mi cuñada, sin quitarse la sábana se sentó a mi lado y tímidamente me empezó a acariciar la pierna izquierda... Luego la besé y mi mano la metí debajo de la sábana para buscar la suya... Las sábanas son rojas, no de tela de sábana sino como que muy sedosas que con el vapor se humedecen y se tornan más delgadas y transparentes... Entonces, para no extender más mi excitación hacia la frustración de que llegara alguien y se arrepintiera, poco a poco la fui besando de sus labios hacia el cuello y del cuello hacia sus pechos... Sin desamarrar la seda le metí ambas manos y ella se dejaba besar con extremada excitación acelerando la velocidad de sus inhalaciones y exhalaciones que de inmediato se convirtieron en sístoles y diástoles resonantes... Hasta que por fin tomó partido , extendió sus manos y me buscó cuan erecto estaba...
Las sábanas permanecían amarradas a nuestros cuerpos igualmente que nuestras manos se asieron de nuestros sexos y nos dimos mutuas talladas masturbantes, resbalantes y jadeosas... En ésto estábamos, cuando se abrió la puerta... Un a persona de mediana edad entró y disimuladamente, cuando advirtió que a quien besaba era a una mujer, hizo el intento de hacer mutis pero se detuvo porque nosotros no nos detuvimos, se quedó unos instantes parado en la puerta, y luego decidió entrar para admirar el espectáculo...
Para no ahuyentar a nadie, con una mano le hice una seña de que se quedara ahí, sin invitarlo, pero tampoco le señalé que se fuera; entonces el tipo entró, se sentó y de inmediato se agarró la verga, se la sacó y se la empezó a jalar.
Al siguiente minuto, otro tipo joven entró totalmente desnudo, reaccionó similarmente al primero, pero fue y se sentó en la banca opuesta... Yo, aunque embebido en el cuerpo y manoseo de mi cuñada, de reojo pude ver que también el tipo joven se empezó a tocar y su erección me prendió como fuego al fuego...
No nos quitaron la mirada de encima, hasta que uno de ellos volteó a ver al otro y se sentó junto a él, se quitó la sábana y se empezaron a manosear también.

Algo así pasa en el cinito, solo que esta vez los cuatro estábamos semi desnudos. Ya no pude más, le quité la sábana a mi cuñada sin dejar de besarla y se dejó; al parecer también le excitaba mucho ser vista, observada y devorada por aquellos dos, y desesperadamente me quitó lo que me quedaba de sábana encima, se levantó, y poniéndose en cuclillas se recargó en mis piernas, me las abrió para tener mayor acceso, y se sumió entre mis muslos abrazándome por la cadera.

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© Hypersexual



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